Hay pequeños detalles que cambian cómo te sientes durante el día, y unas uñas cuidadas son uno de ellos. La manicura semipermanente se ha convertido en una de las opciones favoritas para quienes buscan un acabado bonito, duradero y cómodo, sin tener que preocuparse por retoques constantes.
Una de las preguntas más habituales es cuánto dura. En general, una manicura semipermanente puede mantenerse en buen estado alrededor de dos o tres semanas, aunque esto depende del ritmo de vida, del crecimiento de la uña y del cuidado posterior. Si trabajas mucho con las manos, usas productos de limpieza sin guantes o tiendes a manipular las uñas, es normal que el resultado dure algo menos.
Para que el esmaltado se conserve bonito durante más tiempo, conviene seguir unos cuidados muy simples. El primero es no utilizar las uñas como si fueran herramientas. Abrir envases, raspar superficies o levantar pegatinas con ellas no suele acabar bien, por mucha fe que se le ponga al esmalte. También ayuda aplicar crema de manos con frecuencia y cuidar la zona de las cutículas con un aceite nutritivo.
Otro punto importante es proteger las manos al limpiar o fregar. Los productos químicos y el contacto continuo con el agua pueden hacer que el acabado pierda brillo antes de tiempo. Y, por supuesto, no conviene arrancar el esmalte en casa. Cuando llega el momento de retirarlo, lo ideal es hacerlo de forma profesional para no debilitar la uña natural.
La manicura semipermanente es una opción estupenda para quienes quieren llevar las manos impecables durante más tiempo, con un acabado limpio, elegante y práctico para el día a día. Y si además eliges un tono que encaje contigo, el resultado se nota no solo en las uñas, también en cómo te miras.